{"id":613,"date":"2019-01-26T03:12:48","date_gmt":"2019-01-26T03:12:48","guid":{"rendered":"https:\/\/landofhope.org\/weblog\/?p=613"},"modified":"2025-03-07T23:40:09","modified_gmt":"2025-03-07T23:40:09","slug":"de-la-muerte-a-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/2019\/01\/26\/de-la-muerte-a-la-vida\/","title":{"rendered":"De la muerte a la Vida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00abNo\nes a la muerte a la que deber\u00eda temer el hombre, sino no empezar a vivir\nnunca.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\" class=\"has-medium-font-size\">Marco Aurelio<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-light-gray-color\">.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Est\u00e1s fueron una de las \u00faltimas frases que nos dej\u00f3 como legado el emperador\nromano Marco Aurelio. La Muerte. Este puede que sea uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s\ncontundentes que podamos experimentar en nuestras vidas, o lo que es a\u00fan peor,\nen nuestro Ser. Y de c\u00f3mo este fen\u00f3meno puede reencauzar nuestras vidas y\nsituarlas frente a lo que realmente importa, frente a lo transcendental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hace un par de a\u00f1os, cuando volv\u00ed de Honduras, en donde viv\u00ed una de mis\npeores experiencias de misi\u00f3n,\u2026 de ese viaje de casi 8 meses volv\u00ed destrozado,\nmirada perdida, callado, casi no hablaba\u2026 fue entonces cuando experiment\u00e9 esa\nmuerte vital de la que nos habla Agust\u00edn de Hipona en sus escritos. Y mira que\nes incre\u00edble como en ese c\u00edrculo vicioso de esa \u201cmuerte vital\u201d puedes cagarla a\nbase de bien. De c\u00f3mo tu Ser se va desintegrando en peque\u00f1os trozos sin apenas\ndarte cuenta, hasta que queda la nada, y te aferras a lo primero que te viene y\nte da algo de calor, algo parecido a la vida. En esos momentos, no eres\nconsciente de ello, pero juegas a cara o cruz con tu vida. Ya que las personas\npueden ser buenas para tu salvaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n pueden hundirte, m\u00e1s si cabe,\nen ese vac\u00edo, en esa niebla existencial. Esa a la que denominamos muerte del\nalma, o muerte vital, y es la que produce mayor ruptura en el Ser, porque ah\u00ed\nsufren todos. T\u00fa y los que te aman.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">De esa muerte vamos a hablar, y de c\u00f3mo la muerte f\u00edsica puede resituarte\nfrente a lo transcendental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esa muerte vital, producto de una realidad, la cual no era c\u00f3moda para\nm\u00ed. En la cual me apoy\u00e9 en personas que cre\u00eda que no me iban a fallar,\u2026 Vivir\ncon esto me llevo a caer en un estado de desesperanza propio de los enfermos\nterminales en sus primeros estados de enfermedad. Como ya dije, a mi vuelta a\nEspa\u00f1a no fue mucho mejor. Ah\u00ed segu\u00ed viendo como algunas personas me segu\u00edan\nfallando, quise recuperarlas, pero al final no result\u00f3 bien. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pero, \u00bfC\u00f3mo la muerte f\u00edsica te puede resituar? \u00bfEstar\u00e9 loco? Bien, al\nmes de regresar de Honduras, muri\u00f3 un vecino m\u00edo, el cual ten\u00eda mi misma edad.\nLlegu\u00e9 a mi ciudad, lo salud\u00e9 y al mes ya estaba muerto. No pude ni despedirme.\nAl poco tiempo muri\u00f3 una mujer, madre de una amiga, la cual sufri\u00f3 lo\nindecible. Vi su proceso, la acompa\u00f1\u00e9 el tiempo que pude. Yo la quer\u00eda mucho,\npara m\u00ed fue un ejemplo grande de resiliencia frente a las adversidades de la\nvida. Y cierto es que me enfad\u00e9 un poco con Dios. Ella no merec\u00eda eso, eso le\ndije. Pas\u00f3 un tiempo, y yo segu\u00eda cloroformado por las atenciones desmedidas de\ngente que dec\u00eda amarme. Y digo dec\u00eda, porque a veces la verdad no es la\nabanderada de nuestras vidas, pero eso es otra historia. Ahora, vamos a lo que\nvamos, y sigamos situ\u00e1ndonos frente al fen\u00f3meno de la muerte f\u00edsica. Lo m\u00e1s\ncontundente, lo m\u00e1s duro, creo que me vino despu\u00e9s. Hablo de la muerte de mi\nabuelo. Yo no sab\u00eda que iba a morir, lo prometo. Pero ese d\u00eda estuve all\u00ed. El\nmismo d\u00eda que muri\u00f3 pude hablar con \u00e9l, esa misma ma\u00f1ana. Y a las pocas horas\npude acompa\u00f1arlo en su transici\u00f3n de la vida a la muerte, a ese cambio de\nplano. Fue ah\u00ed donde mi vida dio un vuelco y experiment\u00e9 otro fen\u00f3meno, el\nfen\u00f3meno de la contingencia, pero en este caso era una contingencia cierta, por\nla que no queremos pasar, pero todos pasamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Es entonces cuando entend\u00ed que en la vida debemos hacer algo m\u00e1s que\nvivir sin m\u00e1s. Este y otros hechos futuros me llevaron a resituarme frente a lo\ntranscendental, frente a lo que realmente vale la pena, frente a lo que importa.\nFue entonces cuando decid\u00ed regresar a Honduras y seguir con la misi\u00f3n que no\npudimos desarrollar dos a\u00f1os atr\u00e1s. Cuando entend\u00ed que en la vida hay cosas m\u00e1s\nimportantes que tu propio yo, cuando entend\u00ed que la vida es para vivirla en\nmay\u00fasculas. Y que la oportunidad que nos da la muerte de virar hac\u00eda lo que\nrealmente importa pasa por el Ser de uno mismo, de la muerte a la Vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Vivir pensando en que vamos a morir, muchas veces es mejor que vivir sin\npensarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Al final, todos morimos. Pero solo de nosotros depende vivir o Vivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-light-gray-color\">.<\/p>\n\n\n\n<p>Texto: Diego Moya S\u00e1ez (LAND OF HOPE &#8211; PROJECT)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo es a la muerte a la que deber\u00eda temer el hombre, sino no empezar a vivir nunca.\u00bb Marco Aurelio . Est\u00e1s fueron una de las \u00faltimas frases que nos dej\u00f3 como legado el emperador romano Marco Aurelio. La Muerte. Este puede que sea uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s contundentes que podamos experimentar en nuestras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":615,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,10,17],"tags":[],"class_list":["post-613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-educacion-emocional","category-honduras","category-psicologia"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hombre-750x400.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack-related-posts":[],"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pbkVhX-9T","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=613"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":618,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/613\/revisions\/618"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/615"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.landofhope.org\/weblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}